sábado, mayo 07, 2016

10Y37

Hubo una época en la que el señor M no pudo asistir al dojo por varios meses. Su esposa enfermó y él no podía apartarse de su lado por miedo a que una recaída le diera en su ausencia. Afligido, llamó al maestro a contarle lo que pasaba. Siento no poder ir a practicar pero debo cuidar a mi esposa, se lamentó. Cuidar a su esposa es parte del kendo, le contestó.

El señor M pensó entonces que le gustaría mucho llegar algún día a ser como aquel maestro. Lo cuenta con esa manera franca que tiene para decir las cosas, la cual los años han terminado de perfeccionar. El año pasado obtuvo el séptimo dan, que es lo más alto a lo que puede aspirar alguien que práctica el kendo como pasatiempo. Gracias a esto se puede sentar entre los maestros, aunque su estilo descomplicado y poco riguroso no parece bien visto por los instructores de oficio. O eso transpira el hecho de que no lo dejen enseñarme.

Aún así, de ida y vuelta al dojo, conversamos del kendo y de la vida, con lo que se ha ido tejiendo una relación de maestro-pupilo. El señor M comparte sus secretos y suena sincero al decir que a sus 71 años no tiene mucho sentido practicar sin la compañía de alguien al que se le ve crecer en su aprendizaje. La sabiduría que alguna vez soñó en exhibir no es un reservorio al que se llega a beber, sino un torrente de experiencias que clama por salir. ¿Habrá sido ese también el caso de aquel maestro? Por lo pronto, es un placer empaparse en este río. 

viernes, mayo 06, 2016

10Y36

En la cumbre humanitaria quieren reafirmar la precedencia de la ley internacional humanitaria. El motivo frontal es la seguidilla de bombardeos a hospitales en Siria, un crimen de guerra que en esta ocasión ha pasado de agache ante la mirada incrédula de lo Médicos Sin Fronteras (MSF). En el trasfondo también pesa el aumento de muertes entre los trabajadores humanitarios, aunque algunos ofrecen explicaciones estadísticas a este problema que vale la pena considerar.

El caso es que no está muy claro como se ha de lograr avances en este punto de la agenda.  Por un lado, los principales infractores en este momento son actores no estatales — es decir, terroristas y afines — los cuales no tienen incentivos para seguir la ley, pues de ningún modo van a beneficiarse de la legitimidad que esto supone.  En la Chatham House hace poco publicaron un reporte sobre este tema que quiere ser optimista, pero habrá que leer la letra menuda para ver cómo cuadriculan ese círculo. 

Cuando el reclamo se hace al estado afectado (el gobierno sirio, en este caso), la experiencia muestra que cualquier presión va a resultar en un mayor deterioro de la situación. Expulsión de equipos extranjeros y reducción del acceso humanitario son previsibles. La opción de un poder hegemónico dando un paso al frente y encargándose de todo ya se probó en toda su infructuosidad y quizá jamás vuelva a ponerse en práctica. Para mal o para bien, toca jugar con los locales. 

Los que quedan por presionar son los súper poderes, pero estos son los que hacen las reglas. Ya llevan muchos años comprometidos a respetar la ley, pero errores cometen todos, incluso se repiten, y de ninguna manera se van a dejar imputar una sanción —si acaso una reconvención a puerta cerrada.

¿De qué lado vendrá la presión que genere cambios para bien? Una respuesta si quiera posible parece lejana. 

jueves, mayo 05, 2016

10Y35

En algo más de dos semanas se celebrará en Estambul la primera Cumbre Mundial Humanitaria. Es el más reciente en una serie de eventos que serán el legado del saliente Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. La idea del evento es discutir sobre el futuro del gremio humanitario, el cual se ha venido consolidando y transformando en los últimos veinticinco años. La preparación ha tomado cerca de dos años en consultas al rededor del mundo física y virtualmente, donde un sin fin de actores ha tomado la palabra, aunque es posible que el cartel de mayor influencia (donantes-agencias de la UN) sean los que al final de cuentas limitan la agenda y la ponen o no en práctica.

La idea de la cumbre empezó con cuatro temas—efectividad, prevención del riesgo, innovación, y ayuda durante conflictos—los cuales fueron cambiando con las discusiones hasta quedar casi irreconocibles. Los temas incluidos en el informe del SG para la reunión son: liderazgo para prevenir conflictos, no dejar a nadie atrás, asegurar el cumplimiento de la ley humanitaria internacional, pasar de proveer ayuda a eliminar las necesidades, e invertir en la humanidad (más dinero). Si se usa como referencia el humanitarianismo tradicional del Comité de la Cruz Roja de prestar alivio a todas las partes afectadas por los conflictos armados, la agenda muestra que tanto ha cambiado el sector.

Lo más importante de este tipo de eventos es no tener muchas expectativas. El mundo es muy grande y complicado para que las cosas se resuelvan en un par de días en una reunión de alto nivel. Los cambios tienen lugar en otros espacios más reducidos, y toman mucho tiempo en consolidarse. Además, las prácticas existentes tienen una inercia propia que se debe encausar o extinguir para poder modificarlas. Los personajes detrás del asunto también son vitales para lograr cambios, pero no son de libre escogencia. La democracia también puede ser un obstáculo para las buenas intenciones. Lo más difícil de todo es que son muchas y diferentes los problemas detrás de la palabra "humanitario" que no se puede entender que se puedan sacar todas adelante.

Creo que este post no tiene mucho sentido sin mayor detalle, pero esto es todo por hoy. 

miércoles, mayo 04, 2016

10Y34

Una cosa que se aprende al practicar esgrima, occidental o japonesa, es que las armas y las armaduras nos sobreviven. Estas no tienen sentido sino durante la práctica o en el combate. En la casa sólo hacen estorbo. Cargarlas en el transporte público es engorroso. Incluso es mejor ni lavarlas.

En la universidad, todos usábamos los equipos del club de esgrima sin reparar en los sudores de cientos de estudiantes que por allí pasaron. Llegué a comprar mi propio uniforme, pero lo dejé en la liga distrital, en el Salitre, para que alguien le diera buen uso. Sólo me quedé con el guante, que aún cargo como recuerdo.

Ahora en el kendo, todo el equipo me lo han heredado. He recibido tanto que he decidido comprar un uniforme propio por pura vergüenza. Pero entiendo que el kendo de cierta manera vive en ese fluir de los equipos y el consentir a los novatos. Recibir y retribuir a su tiempo es parte de la pertenencia a la comunidad.

El sentido que tiene uno de la propiedad debería ser igual de fluido para muchas más cosas en la vida. No tenemos un auto ni nos interesa. Con rentar es suficiente. Tampoco me ilusiona poseer propiedades, sobre todo sin saber en donde o cuando vayamos a estabilizarnos. Los libros de ficción se leen una vez y luego es mejor pasarlos para que sigan conjurando emociones. Es mejor tener siempre la maleta medio vacía para todo lo por venir. 

martes, mayo 03, 2016

10Y33

H está enferma, así que hoy estuve el día entero encargado de los oficios y los niños. Creo que es la primera vez que lo hago. Terminé un poco cansado pero no creo que sea algo que no pueda manejar si me tocara hacerlo como ocupación principal. H es muy práctica y supongo que todas sus técnicas se pueden aprender y mejorar para que rinda el día y lograr en los huecos hacer otras cosas.

Tal vez lo que me quedaría más difícil sería no tener la oportunidad de proyectar la vida de una manera más activa en el largo plazo. El quehacer académico involucra estar cada día hilando información con un ojo puesto en lo que habrá de resultar en varios meses o años. Las recompensas inmediatas son casi inexistentes. Esto, a su vez, hace que la investigación se sienta un poco vacía durante buena parte del tiempo, lo que se refleja en depresión y desesperanza. Por eso es que me hace falta tener al lado alguien que trabaje en el ahora y que se encargue del presente.

La pregunta del millón es si esta es sólo una excusa para mantener el régimen tradicional del hombre en el trabajo y la mujer en la casa. Quiero creer que no. Creo que los papeles contrarios serían igualmente posibles y satisfactorios. De lo que no estoy tan seguro es de que valgan la pena los sacrificios que implica sacar adelante las carreras de ambos padres a la vez que se maneja el hogar. Pero hay muchos que lo hacen y los admiro en ello. 

lunes, mayo 02, 2016

10Y32

Como ya es evidente, tengo una debilidad por la filosofía, y la ética en particular. Es una cosa que me viene desde la niñez, pero que nunca exploré de una manera profesional hasta que empecé el doctorado. Desde siempre, leer filosofía me produce un placer mental que no se explicar.

Por esto sigo con atención y curiosidad las reseñas sobre libros en esta área que publica en línea la facultad de filosofía de la Universidad de Notre Dame, en los Estados Unidos. El espectro de sub-áreas que cubren es amplio y los textos suelen ser amigables para con los empíricos — por ponerlo de algún modo. Es un recurso que recomiendo a todo el que tenga interés en el tema. 

No obstante, recientemente, hay algo que me ha empezado a inquietar. La reseña sigue un canon que puede empezar a volverse fastidioso con el tiempo. Se empieza loando la empresa de la obra, se describe su estructura y se resumen los principales argumentos. Entonces el reseñista arremete contra las debilidades del libro y especula sobre la validez de por lo menos uno de sus pilares. El cierre vuelve a la adulación, pero con un tono que parece devolver la obra a sus humanas proporciones. 

Lo que encuentro molesto, o al menos difícil de lograr sin sonar arrogante, es una crítica que no suene a erudición gratuita, o a algún tipo de retaliación académica. ¿No existirán libros a los que pueda uno entregarse sin prevenciones? ¿Puede serse más condescendiente con los problemas que se ven, reconociendo que puede incluso ser un error del que reseña? En últimas, uno termina eligiendo los libros por una corazonada. 

10Y31

Es paradójico que ahora que somos tantos habitando la tierra, suframos tanto por cada pérdida humana. Cuando éramos muchos menos, siglos atrás, estaban más acostumbrados a enterrar sus muertos más seguido, y preparados para irse en cualquier momento. La precariedad de la vida cuanto más intensa era más llevadera. 


Se me ocurren varias posibles explicaciones, y creo que no es sólo una. Pero tal vez la razón más fuerte es el reducido tamaño de nuestras familias. La nueva densidad de la humanidad no es la de las pestes. Ha sido lograda con gran esfuerzo dándo la oportunidad de un nido a cada quien. Es así que la muerte de cada persona es una tragedia enorme, pues se pierde todo como individuos, así sea irrelevante para la sociedad. El lazo mamífero es muy fuerte. 

domingo, mayo 01, 2016

10Y30

Uno de los aprendizajes más importantes pero difíciles de nuestros días es como manejar a los troles. Es gracioso verlos torear a otros, mas cuando es con uno, o sobre un tema donde uno tiene opiniones bien formadas, resistirse a la tentación de un argumento que no irá a ningún lado no es fácil. Respirar hondo y seguir en lo de uno. 

sábado, abril 30, 2016

10Y29

Hoy fue el cumpleaños de un emperador ya muerto. El dolor estomacal no amaina. Mientras tanto, un ataque de gato cósmico. 



jueves, abril 28, 2016

10Y28

Mátelo para que no sufra. Es una reacción que compartimos los humanos cuando presenciamos el dolor ajeno, particularmente el de los animales. Pero cuando se trata de otro ser humano, esto no es tan fácil de decir. Tan valiosa es la vida que impera agotar los medios antes de tomar una medida drástica. De éste sentimiento es que nace el espíritu humanitario, la vocación por aliviar el peso de los que sufren.

O por lo menos así es en Occidente. ¿Es posible reaccionar de manera diferente? Para mi sorpresa, una pequeña pero significativa diferencia es visible en la sociedad japonesa. 

Después de los desastres de marzo de 2011, una avalancha de generosidad local ocupó los medios por meses, incluso años, pues incluso ahora se escuchan historias al respecto. Todo tipo de ayudas, en dinero o en especie, llegaron de todos los rincones del país hasta las zonas afectadas. Tan cálida fue la respuesta que resulta difícil dudar del espíritu caritativo japonés. 

Pero si se mira con cuidado, hay un elemento ausente en medio de tanta generosidad: en principio, los afectados no están pidiendo nada. La necesidad es fehaciente pero es preciso que el que la sufre no nos la restriegue en la cara. Las ganas de ayudar se originan no tanto en el peso de la tragedia, como en la manera en que se lleva. Hay cierta violencia en el sufrimiento cuando es usado para pedir ayuda. Como si tocara ser bueno a la fuerza. Casi como un robo, una extorsión.

Sin embargo, la lógica del humanitarianismo occidental funciona en base a la imagen del sufrimiento. Entre más dramático más atractivo. Es difícil entonces congeniar con esta forma de justificar la ayuda al prójimo. Mátelo para que no sufra.

Por otro lado, llegar a conocer los problemas de los demás hasta el punto de verificar que los que sufren no abusan de sus problemas sino que tratan de salir adelante a pesar de las circunstancias no es sencillo. Se necesita tiempo y dedicación mediática que por lo general no es posible lograr. De ahí que dar para el desarrollo sea más fácil. 

10Y27

Dolor de estómago se interpuso al diario. 


Un árbol ardiendo en frío a cambio. 


martes, abril 26, 2016

10Y26

Cuando despertó, el elefante seguía en el cuarto.


Bansky, 2006 

lunes, abril 25, 2016

10Y25

¿Qué es lo 'local'? En el contexto de la cooperación internacional esta es una pregunta de nunca acabar. Cada vez que se acerca uno a una respuesta, esta se desmorona. El gobierno nacional puede y puede no pasar por local. Esto puede cambiar con el nivel geográfico y con los actores que están presentes en el terreno. A su vez, los gobiernos no son una masa uniforme sino una colección de instituciones, edificios, personas disímiles, que según las circunstancias pueden dejar de representar lo que es importante de lo local. 


¿Y qué es lo importante de lo local? En principio, que refleje las condiciones locales en los planes, ejecución, monitoreo y evaluación de proyectos. Apropiación. Estar tan cerca como es posible de hacer las cosas bien y que si las cosas salen mal no se desbarajuste la sociedad. 

Lo local es entonces relativo al objetivo que se persigue. Es apostar a que las personas reunidas van a dar pie con bola. Algo que después de una crisis humanitaria es muy difícil de determinar pero que por eso mismo es un trabajo y nos hace merecedores de un sueldo. 

Trágico, aburrido y mundano. Así son las olas de lo cotidiano. 

domingo, abril 24, 2016

10Y24

El reto del desarrollo psico-económico es deshacerse de todos los prejuicios. Considerar espurias todas las correlaciones a las que la mente recurre: que si es mujer entonces x, que si es de tal color entonces y, que si nació en tal lado entonces z. Cualquier persona puede ser, hacer y lograr lo que quiera en una sociedad desarrollada. Las únicas taras son las mentales, las cuales son irremediables. 

sábado, abril 23, 2016

10Y23

La paternidad es un ejercicio de larga distancia. De poco sirve darlo todo al comienzo. Lo más duro siempre está por venir. 


La paternidad es ensayo y error del más doloroso. Del que llena de culpabilidad e impotencia. 

Pero es agradecida al día. Mantiene en pie. 

viernes, abril 22, 2016

10Y22

Esta semana Christopher Blattman, el popular científico político y bloguero, escribió una inusual entrada sobre lo que fue tal vez su primer voto. Canadiense de nacimiento, la experiencia dio pie para rememorar su vida como inmigrante, la decisión de tomar la nacionalidad y participar en el proceso electoral estadounidense.

Son varias las razones por las que el escrito es interesante. Es una sorpresa que la diferencia entre esas dos sociedades sea tan grande. La evolución de la asimilación que describe resuena con la experiencia de los migrantes de alto nivel, sobretodo en lo que respecta al proceso de escapar la trampa del ghetto y hacer más amistades locales que extranjeras. 

Sin embargo, lo que más me causa curiosidad es que sea el voto el momento catártico para esta remembranza. Blattman trabaja en temas de conflicto armado y no es ajeno a las críticas al modelo liberal de la paz, basado en procesos que conducen a elecciones y con ellas a una supuesta estabilidad. No se que piensa él sobre el tema, pero después de leerlo me quedé preguntándome si hay una componente psicológica de este modelo que lo hace preferible. Claro que el escrito también puede ser visto como el reflejo de un rasgo cultural, común a las dos sociedades en cuestión, pero me pareció que el tono personal iba más allá. Dado lo importante que es la psique compartida en el pos conflicto, me pregunto si se le ha dado suficiente atención al asunto. 

En mi trabajo sobre extranjeros y desastres, una pregunta similar que he intentado contestar es porqué los migrantes no se sienten protegidos por el gobierno del país que habitan. No hay una respuesta simple porque muchos factores confluyen durante las emergencias. La facilidad de recibir información puede tener algo que ver, pero no estoy seguro. El círculo de amistades que Blattman describe es sin duda importante, sobretodo si se tiene en cuenta que la mayor presión que reciben los migrantes es la de sus familiares. Pero creo que en el fondo hay un gran pesimismo hacia la posibilidad de considerarse a sí mismo — y que los demás lo consideren a uno — japonés. 

Es debido aclarar que el método de estudio es imperfecto, porque al buscar extranjeros se encuentran primordialmente a las personas que tienden a mantener su identidad de migrantes. Es posible que esa criatura mitológica que es el extranjero totalmente asimilado se mueva entre nosotros sin ser detectado. 

jueves, abril 21, 2016

10Y21

Con los años concluí que la verdad es que no hay nada que ver debajo de una falda. Si de misterios se trata, el pantalón masculino tiene mucho más que ofrecer. En eso los griegos la tenían clara.

Muy a mi pesar, tal conclusión no quiere decir que haya logrado dominar la mirada e ignorar los espectáculos que de cuando en vez se presentan. Como los demás, soy un simio curioso. Antes de racionalizarlo, los ojos responden al color de la carne. Y sin querer queriendo, disfruto como un bebé que algo cubierto se descubra. 

Si este es quizá el origen del espíritu científico, el husmear desprevenidamente es un mal secundario. Mentiría si dijera que es sólo curiosidad y que no hay nada libidinoso en el asunto. Pero me resisto a incluir la mirada dentro de las conductas punibles. De lo contrario, tendría que aceptar la solución islámica ortodoxa, que no encuentro indecente pero si exagerada. 

Por supuesto, educar la mirada hasta su extinción es imposible. Está en el ADN. 

miércoles, abril 20, 2016

10Y20

Massimo Pigliuchi, un filósofo de la ciencia de la Universidad de Nueva York, escribió que tal vez la ética más apropiada para la vida cotidiana es la de las virtudes, aunque para el gobierno el consecuencialismo es lo mejor. En distinguir diferentes esferas éticas coincide con Samuel Scheffler, otro filósofo favorito de la casa, quien también concibe una división del trabajo moral en la sociedad—aunque no coincide con la selección de Pigliuchi.

En términos sencillos, el gobierno debe tratar de conseguir los mejores resultados, pero para cada uno de nosotros es más sensato tratar de ser mejores personas. Suena sencillo, pero la práctica es el problema, sobre todo cuando las dos esferas chocan. 

Una cuestión particularmente álgida es cuando las decisiones de gobierno implican la pérdida de vidas. Justificables en la estadística, cada tragedia individual es difícil de aceptar. Es por eso que, para que estas dos esféras éticas funcionen un acuerdo común sobre cómo se asume la muerte sea necesario. 

Pigliucci, por un lado, se ha dedicado a rescatar el estoicismo como una ética de vida. Para esta forma de pensar, el suicidio es una salida aceptable, virtuosa supongo, cuando las condiciones lo requieren. El perseguir ser mejores personas puede muy bien pasar por el sacrificio. 

Derek Parfit en su monumental "Razones y Personas" dedica la cuarta parte del libro a discutir en que consiste que las personas sean personas. La exploración propone todo tipo de ejercicios mentales sobre teletransportación, cambios de cerebro, etc. que es una delicia de leer. Su conclusión, si mal no recuerdo, es que es difícil de determinar dónde empieza y termina uno, por lo que se debería ser menos temeroso de la muerte. Aceptar eso es básico para el consecuencialismo y es ahí donde las visiones éticas armonizan. 

No sé porque estos pensamientos me parecen supremamente hermosos. 

martes, abril 19, 2016

10Y19

Mi amigo M cumplió setenta y pico años el fin de semana. Sus nietos vinieron a visitarlo y a hacerle fiesta, un poco a su pesar según me cuenta mientras conduce rumbo al dojo. Para alguien como él, nacido y criado en el campo, esto es algo que tiene poco sentido. En su casa los cumpleaños no se celebraban porque ¿qué hay de bueno en envejecer? Además, ¿cuál es el punto en celebrar algo por lo que uno no se ha esforzado? Cuando salió de su casa para estudiar en Tokio y se encontró con la bulla de los onomásticos, le pareció una tontería, y no ha dejado de parecerle. 


Aunque la sonrisa que se le asoma cuando menciona a sus nietos amenaza con traicionarlo, la vehemencia de sus palabras y sus gestos termina por convencerme de su sinceridad. Al fin de cuentas, las fiestas de cumpleaños no eran un costumbre en este archipiélago, y sólo empezaron hace unos cuantos siglos. Fueron otra de tantas prácticas importadas de Europa. De hecho, se sabe quién fue la primera persona en celebrar su cumpleaños en el imperio: uno de los generales importantes de antes de Tokugawa (¿Toyotomi? ¿Nobunaga? No lo recuerdo) cuando las puertas a Occidente se cerraron por trescientos años. 

De cierto modo, que tal desafección hacia el cumpleaños se mantenga no debería ser una sorpresa. Después de todo, ¿por qué otra razón no habrían inventado una mejor canción que el maldito Happy Birthday, el qué siguen (seguimos) cantando en esa medio lengua que no es inglés ni japonés ni nada? Esa capacidad para el sincretismo guardando en el fondo dudas sobre lo que no parece tener un justificación práctica me parece una virtud muy valiosa para estos tiempos en los que nos ahogamos en información. Además, estoy de acuerdo. 

lunes, abril 18, 2016

10Y18

Una de las razones por las cuales la ética consecuencialista* es criticada normalmente es la alta exigencia de información que se requiere para seguirla a cabalidad. Es decir, para hacer siempre lo que tenga las mejores posibles consecuencias es necesario saber cuáles serán las consecuencias de todas las opciones posibles, algo que de entrada suena imposible. Una de las alternativas que ofrecen los seguidores de esta escuela es el recurso de la democracia como método de decisión cuando la ignorancia no permite la unanimidad.

Llevado a la escala global esta salida también se encuentra en Rawls al describir lo que es la política: lo que surge cuando morales irreconciliables se encuentran. (O algo así creo haber leído en La Ley de las Gentes)

Es simpático cómo la ética y la ciencia se parecen en este respeto, tratando de encontrar soluciones antes de que toque dejarlas a la opinión pública. El rey filósofo de Platón en acción. El germen de la tecnocracia y por ahí incluso del autoritarismo. En defensa propia, se puede alegar que en la vida moderna son muchas más las cosas que dejamos sal buen juicio de los expertos las que decidimos totalmente por nuestra cuenta. La alternativa democrática es la válvula  de emergencia, pero puede que sea sólo una decoración. 

*Nombre general de escuelas éticas de la cuales el utilitarismo es la más conocida.