sábado, abril 18, 2009

Deep Master


Son contadas las ocasiones en las que el encuentro íntimo con una lata de café nos roba algo más que un suspiro.

La experiencia, aunque reconfortante, pasa a un segundo plano, detrás de las preocupaciones y reflexiones del momento.

Pero esto es distinto con el Deep Master.

Desde que se le encuentra en la vitrina se presiente la diferencia.

Su imponente presencia roja y negra sobresale; los destellos dorados son una promesa.

Su aroma penetra, su calor subyuga, y su cuerpo recio son un deleite para todos los sentidos.

Además, es 50% crema.

¿Qué más se puede pedir?

Deep Master, el señor café.

1 comentario:

Olavia Kite dijo...

¿Sí es bueno? ¿No sabe a agua sucia como el resto de can-coffee?