domingo, mayo 23, 2010
No Señor (Especial Centenario II)
Parece que el electorado le quiere regalar en su aniversario al país un gran cambio. Si no el peluqueado, por lo menos piensan afeitarlo como no se había visto nunca antes - bueno, que yo recuerde. Este lugar olvidado recibe con buen ojo las noticias en la distancia, pero no deja de sorprender que las propuestas en juego, las que agitan al ciberespacio, no son muy distintas a lo que se ha hablado en estos 200 años: la legalidad y el cumplimiento de las normas.
¿Y es que acaso podremos algún día dejar de hablar de ello? Si nos atenemos a lo que pasa en Nara, es posible que suceda en unos 1100 años, pero es mejor no hacerse muchas ilusiones. El proceso de formar una ciudadanía obediente y respetuosa de las normas en Japón fue largo y doloroso. Una clave para el éxito del país fue mantener un sistema violentamente jerárquico por 1150 años, algo que la opinión pública colombiana probablemente objetaría. Sólo un gobierno de este estilo podría ejecutar la pena capital para infracciones menores, como usar un parasol o interrumpir alguna procesión del Shogun en tiempos de Tokugawa. Con asuntos más serios, el castigo cobijaría no sólo al culpable sino a toda su familia. Es gracias a varios siglos de este régimen que fue posible que la gente se comportara.
Todo parece indicar que el contenido de las normas no es tan importante como lograr que se cumplan. En lo que tiene de fundada la ciudad de Nara seguramente habrá visto muchas arbitrariedades, como las que mencionaba antes, pero una vez se abrió al mundo resultó muy rápido ponerse a la altura moral de sus pares europeos. Eso nos quita un enorme peso de encima porque elimina la necesidad de preocuparnos por la elección del legislativo: dentro de 1100 años las normas que tienen sentido quedaran, y las que no, irán desapareciendo.
Sin embargo, hay que reconocer que por su condición de isla, al imperio le quedó relativamente fácil aislarse por un buen tiempo, cosa que nos queda difícil, no gracias a nuestros dos mares que de poco han servido, sino a las tecnologías de la información de las que ya más nunca podremos desligarnos. También hay que darle crédito a la tradición confuciana, dentro de la cual dar ejemplo era la obligación primordial del servidor público, y la armonía era una virtud que se imponía por sobre la voluntad del individuo. Además, tener un pasado glorioso ayuda bastante: no sólo el arraigo y respeto a los ancestros hace más cercanas las normas a nuestras vidas, sino que saber que la era dorada ya la pasamos, que vamos en decadencia, le quita el sentido a la competencia por la cuál pasaríamos por encima del resto.
Esperemos que algo más de mil años sean suficientes.
Ojalá el otro
jueves, abril 29, 2010
No Samurai (Especial Centenario - parte I)
Esta historia termina en una escena conocida, un poco modificada, pero conocida. Se trata de los acontecimientos detrás de una parte trivial en Cazadores del Arca Perdida. El hombre se levanta temprano en la mañana, al despuntar, se lava la cara y dedica dos horas a medir su katana contra el viento. Es un ejercicio meticuloso. Un sólo golpe es suficiente para definir el encuentro. Es necesario entonces que la mano no dude cuando llegue el momento. Que las piernas no pierdan el apoyo ni por un segundo, aunque su movimiento fluya con la ferocidad del mar. La vista siempre en el enemigo, atento a sus movimientos, forzando el error con su fortaleza espiritual.
Después de desayunar pescado y arroz, dedica la mañana a practicar caligrafía. No sólo aprende de la sabiduría detrás de los caracteres ancestrales, sino que también desnuda su corazón con el pincel. Los trazos en el papel reflejan la armonía de sus pasiones, cuando la duda le puede a la serenidad, cuando la furia o el amor perturban la mesura; todas estas, emociones que viajan con la katana en busca de la victoria, pero que no son tan fáciles de leer en el aire.
El hombre sale al mercado. Su presencia es sinónimo de orden. Tal vez no de justicia, pero si de seguridad contra la incertidumbre. Entonces una gritería agita algún rincón del entramado de kioskos. El hombre se apresura a averiguar de que se trata, en contra del sentido común del comerciante, que prefiere esconderse o correr. Unos jóvenes escapan entre la multitud, y mientras el hombre los ve perderse en una cuadra, el perseguidor lo encara. Hombre blanco, cabellos dorados, ojos azules. Ni el viento ni los caracteres hubiesen podido preparar su alma para este encuentro. Blande su espada sin control, mientras algo dentro de él cree que es mejor esperar pero la idea se pierde en la premura. De todas maneras, no toca un pelo del contrincante, lo suyo es sólo una amenaza, una muestra vulgar de fuerza a lo desconocido. Sin embargo, el hombre blanco no se inmuta, desenfunda, dispara. Adiós al hombre.
Se que es una exageración ridícula, que seguramente existieron samurais perezosos, desmedidos, o con mala letra. También primó la tiranía en ciertos reinos de lo que era Japón, muy seguramente también la ley del más fuerte. Pero eso no quita la sensación de que algo se perdió cuando las armas desincentivaron el cultivo de cuerpo-mente. Un ejercicio más allá de lo deportivo o lo militar, más bien una arte político de lo que ha de ser nuestra existencia física. Eso era el samurai.
Este año Colombia celebra 200 años de su nacimiento como lucha por una identidad, mientras que la ciudad de Nara, antigua capital del imperio, celebra sus 1300 años de nacer por vocación, sin conocer yugos. Con motivo de esta casualidad de celebraciones, me gustaría pensar un rato en lo diferentes que son los dos aniversarios, y en lo que una culicagada de 200 podría ser en 1100 años.
Larga vida al imperio,
domingo, abril 25, 2010
Vejez en flor
Es en primavera cuando la terquedad de los japoneses recoge sus frutos, o mejor dicho, florece. Los cerezos, hasta los más raquíticos y desgonzados, sostenidos por cientos de lazos y varas, se llenan de rosa cual quinceañera, alegrando el corazón como siempre. Es increíble como esos palos vetustos, que en invierno parecen fallecer vencidos por su propio peso, se lucen desvergonzados cada primavera. Siempre que me cruzo con uno de esos centenarios, me quedo mirando a la gente que los visita, para ver con que ojos los miran, y me queda la impresión de que el culto a la belleza y el respeto a la tradición han sepultado para siempre la verdad de la decrepitud de los árboles, el hecho de que su vida se extiende artificialmente.
Claro que eso de la "decrepitud" es puro prejuicio mío. Los mismos humanos nos la pasamos buscando como alargar un poco más nuestra existencia. ¿Por qué dejar los árboles a su suerte? Además, el ejercicio de la jardinería a gran escala, en el espacio y en el tiempo, sirve para recordarnos los límites de nuestra existencia, nos enseña a participar en proyectos de los cuales no veremos tal vez el fin, y a valorar a quienes nos rodean - de quienes, en últimas, dependerá el proyecto al que nos entregamos.
En fin, dos formas de ver mundo muy distintas, y el panÓptiko muy trascendental.
Rosadito,
lunes, abril 12, 2010
Tragicomedia
Tengo que admitir que los japoneses tienen talento para hacerme llorar con sus historias que pasan por televisión - eso o me he vuelto muy sensible. Además de escoger la música adecuada y llenar la historia de pequeños pero certeros giros argumentales y acentos emotivos, el hecho de que hasta en los hombres esté bien visto llorar, permite que el reflejo del animal social que llevamos por dentro aflore más fácil.
El otro día pasaron la historia del ganador de la medalla de oro en la prueba de cross country de los pasados Paraolímpicos de invierno. El ganador, de veintinueve años, perdió un brazo cuando niño: su abuelo lo cogió con el tractor de plantar el campo de arroz. Desde entonces el abuelo ha llevado consigo un inmenso sentimiento de culpa, por lo que ha dedicado su vida a apoyar a su nieto para que salga adelante, lo que incluye el entrenamiento en los deportes de nieve.
El reportaje nos cuenta esta historia acompañada de pasajes de los entrenamientos y los momentos de la competición que terminan en las anheladas preseas doradas - que fueron en las pruebas de 1 Km y 10 Km. La historia llega al cénit cuando el atleta, Nitta Yoshihiro, entra con las medallas a casa de su abuelo y se las entrega. Por un momento sobran las palabras. Debido a su acervo no se abrazan, pero eso sólo hace más emotivo el encuentro: por lo menos a mis ojos latinos les parece ver como los cuerpos luchan por contenerse. Al final el abuelo dice que no ve la hora de tomarse un trago con su nieto, y entre lágrimas y copos las cámaras los dejan por fin en paz.
Si embargo, también debo reconocer que los japoneses tiene un gran sentido del humor - algunos por lo menos. Siendo el sinsentido el motor de la risa, su ocurrencias tan fuera de nuestro contexto no pueden sino hacernos estallar en carcajadas.
Es así que, saliendo de mi ensimismamiento, le pregunto a mi acompañante que habrá sido de los padres del muchacho, quienes en ningún momento salieron en la historia. "Seguramente los cogió el abuelo con el tractor", y hasta ahí el enternecimiento.
A menos de un año de que se acabe mi vida de pensionado,
P.D. ¡Hurra por mis seguidores!
domingo, febrero 28, 2010
¿El Eterno Retorno?
Me gustó esta gráfica de un artículo del Economist, aunque quien sabe que tanto vuelva a subir la proporción asiática.
Por lo pronto, me preparo para volver...
martes, enero 26, 2010
De porqué a veces me espanto del mundo cuantitativo
Encontrarme artículos con este tipo de frases me hacen cuestionarme la necesidad de tanta complejidad
Using hierarchical generalized linear modeling (HGLM) for the multinomial dependent variable, this study found a significant and negative relationship between homicide rate and public confidence in the police.Supongo que no todos pueden ser como Freakeconomics, pero eso de que el agua moja...
lunes, enero 11, 2010
Cubrimiento de Colombia en The Economist

Ampliando las razones de Alejandro Gaviria, y ya que la editorial de este diario fue la que motivo el comentario del Presidente Uribe, los datos de lo que está disponible en la página del diario inglés.
Comentarios/preguntas:
- Los datos van desde Julio del 99 hasta Diciembre 2009, un total de 242 artículos; como la información no aparece con el formato de base de datos, toca hacer la cuenta manual.
- Sin embargo, la selección tiene la ventaja que son artículos efectivamente sobre Colombia (el año pasado publicaron un artículo sobre el alza de la criminalidad en Vancouver titulado "British Columbia or Colombia?" y no sale en la selección)
- Al parecer no hay necesariamente picos electorales, cómo muy posiblemente sea el caso del NYT. Sin embargo, me pregunto como se pueden comparar los resultados, dado que este es un semanario y no un diario.
- 18 artículos son versiones que sólo aparecen en la red, pero están incluidos.
- Hay que abonarle al argumento de Gaviria que algunos artículos incluyen apoyo al TLC, lo que deja ver al Presidente - y sus geniales defensores - como un ingrato.
Hittler defiende a Nigeria
Esto será un clásico
vía Loomnie
domingo, enero 10, 2010
Casi instantánea
(Noticia de hoy en el Japan News Network)
La señorita Sato (23) fue arrestada el 10 de enero, bajo sospecha de haber atropellado y causado la muerte a una anciana de 80 años, huyendo luego de la escena del crimen.
De acuerdo a las autoridades, la sospechosa continuó conduciendo por 6 o 7 kilómetros hasta su residencia. Al ser cuestionada, la sospechosa reconoció haber huido por la impresión.
Hacia las 4 y 5 PM del 10 de enero, la sospechosa al parecer arroyó con su vehículo a la anciana, una desempleada llamada Shige Ami que vivía cerca del lugar, emprendiendo entonces la huida. En apariencia, la muerte fue casi instantánea.
Luego de que un amigo, al cuál la sospechosa señorita Sato avisó de lo ocurrido, se comunicara con la línea 110, las autoridades descubrieron el automóvil en frente del jardín de la casa de la sospechosa. Los paramédicos confirmaron la muerte de la señora Ami, quién permanecía en el capó. En su casa, la sospechosa señorita Sato no presentaba heridas.
Las autoridades afirman que el lugar de accidente es una vía recta de un solo carril con fácil visibilidad.
(¿Será que la sospechosa señorita Sato alcanzó a pedir perdón?)
domingo, enero 03, 2010
Pretencioso
En aproximadamente un año deberé estar entregando mi disertación doctoral. Es una idea lo suficientemente espantosa para cerrar twitter, facebook y, claro, los tres blogs que alimento con alguna regularidad. No ayuda para nada el hecho que el profesor Rodrik - el penúltimo a la izquierda - haya hecho algo similar para poder escribir un libro. De hecho, el último en la lista es un estudiante colombiano de doctorado que anda en las mismas. La conciencia me dice que lo debo cerrar.
Pero, como diría Gilberto, el corazón me dice que no debo. Tanto el blog de Alejandro Gaviria como el de Chris Blattman, que en medio de sus miles de ocupaciones y viajes, mantienen unos lugares bien agradables, nutridos en ideas y noticias interesantes, son de gran inspiración. El último defiende el oficio del bloguero como un momento relajante que no tiene porque tomar más de 30 minutos diarios. Alejandro mata dos pájaros de un tiro subiendo sus columnas de opinión en El Espectador, pero el tiempo que le dedica a los comentaristas creo que rebasa la recomendación del profesor de Yale.
El problema empieza cuando uno sigue a otros monstruos del blog. Digamos que ni "Aid Watch" ni "Boing Boing" cuentan porque son escritos por equipos. Pero otros muchos, incluyendo a los de la izquierda, escriben casi a diario extensos y bellos textos que sería ridículo intentar emular. Revisando los borradores que quedan en la bandeja de entrada, me encuentro con textos que me gustaría tejer hasta volver crónicas o cuentos, pero caigo ahora en cuenta que puede que este no sea el espacio para tales esfuerzos.
De manera que, haciendo un balance, el blog no se cierra, pero intentaré dejar de ser pretencioso cuando me siento a consentirlo. En mi lista de enlaces "para el blog" hay un sinfín de links que llevan varios años en remojo, esperando su gran noche. La vida nos muestra, sin embargo, que las mejores noches no son las que planeamos sino las que nos sorprenden. Así que me haré menos bola cuando me siente al teclado, y le dejaré al tiempo que haga de estos escritos cantos rodados.
Como dicen en Japón: shinpuru isu besuto.
Buen viento en esta nueva década.
jueves, diciembre 31, 2009
Feliz Año
Cuando vuelva a salir el sol
de entre los mortales muchos
cambiaran de nombre
al tiempo indiferente
Y así parezca arbitrario
que sea un número y no otro, que sea hoy y no mañana
aún podemos llenar un año vacío
de momentos grandiosos
hacerlo nuestro
ponerle el sello
pues es de humanos darle sentido a este girar y girar
lunes, diciembre 28, 2009
Especial de fin de año: los posts que nunca fueron (2)
Es cierto que últimamente no he escrito mucho que digamos, y el eje temático que pretendía seguir en mis escritos se ha más que diluido. Sin embargo, esto no quiere decir que no haya intentado escribir. Así que para limpiar esta casa y empezar el año bien fresco, una serie de escritos sin editar que se quedaron en el tintero.
Un Gran Incidente
Señores, perdonen que les robe unos minutos de su apreciado tiempo para darles a conocer uno de los más grandes hallazgos que han ocurrido en los últimos días: la señorita Manzana y su Incidente en Tokyo.
La historia empieza con mi amigo Camilo presentándome la "Canción Asesina", un día...
Camilo, durante un buen incidente(Todo con el fin de presentarles el grupo Tokyo Jihen, del cual estoy profundamente prendado desde mayo de 2008)
Algunas canciones recomendadas:
Jovencita resplandecientes
La canción asesina
Pelea Primera Clase
Cierto toquiota
Recomendado.
Especial de fin de año: los posts que nunca fueron (1)
Es cierto que últimamente no he escrito mucho que digamos, y el eje temático que pretendía seguir en mis escritos se ha más que diluido. Sin embargo, esto no quiere decir que no haya intentado escribir. Así que para limpiar esta casa y empezar el año bien fresco, una serie de escritos sin editar que se quedaron en el tintero.
Frase Monumental
"La mujer latina no puede compararse con otra mujer. La nuestra es una mujer suave, que le gusta ser ama de casa y mamá. Una rusa, por ejemplo, se cria en un clima de 40 grados bajo cero, se tiene que parar en una fila tres horas para comprar un kilo de papa... Todo eso forma un carácter que en Latinoamérica no tenemos y no vamos a encontrar, pero que a veces, para llegar al punto más alto, allá arriba, se necesita"
Pablo Giacopelli, peruano-argentino, entrenador de tenis de Catalina Castaño, en una nota de El Tiempo, más o menos febrero 24 de 2008, que ya no aparece en la página web.
miércoles, diciembre 16, 2009
"International student employment during the economic depression (tentative title)"
Este es el nombre del seminario del 23 de diciembre. Aunque puedo entender porque el título es tentativo, no estoy seguro de quien es la depresión.
Mejor no voy.
sábado, noviembre 14, 2009
Danza Imperial
Exile para el emperador
Exile Ti Amo
Pero si hay algo que llame la atención es la naturaleza de sus coreografías, sin duda de vanguardia. En su repertorio de pasos se puede encontrar una mezcla ecléctica de hip-hop americano, combinado con poses del teatro clásico europeo, zigzags rocanroleros, reveces 'moonwalker'eanos, y la fluidez del pulpo, todo con el fondo de una balada sentida. Es difícil de creer que estos tipos puedan bailar así por dos horas, pero eso sería olvidar que les corre por las venas una tradición de artes marciales y malabares. Puede ser este revuelto de disparates lo que estima el emperador conveniente mostrar para complacer un público, nacional e internacional, escéptico y predispuesto al malpensamiento. O puede ser que, como su padre, Akihito es sólo un títere de los generales de hoy, que traman dominar al mundo con su danza suicida.
Incluso en el baile, el eterno retorno.
martes, noviembre 03, 2009
Desempleo y pobreza en Colombia
Título rimbombante sólo para citar al Ministro de Hacienda sobre nuestras estadísticas en comparación con nuestros vecinos:
Both unemployment (12%) and the poverty rate (46%) are above the regional average. Mr Zuluaga says that is because more women work, and the national poverty line is higher than elsewhere. (Tomado del Economist)
El dato del desempleo es bien interesante, porque lo que quiere decir el ministro es que si una mujer no trabaja es ama de casa, pero si un hombre no trabaja es desempleado. (¿Dónde están las feministas cuando se las necesita?) Durante el siglo veinte los japoneses hicieron uso de esta estrategia para lograr el total empleo: primero usando mano de obra (barata) femenina para impulsar la economía, luego estimulando a través del salario el empleo de hombres cabeza de familia, posicionando de nuevo a la mujer en el hogar. Ahora, especialmente preocupados por el envejecimiento de la sociedad, de nuevo la mujer pasará a tener un papel más relevante en el mercado laboral - pero como tampoco hay bebés, la cosa no es tan sencilla. Cómo dicha estrategia es totalmente impensable en Colombia hoy en día - y sólo mencionarla conllevaría al escarnio público - me pregunto si sería posible promover la dignificación del oficio de amo de casa en el país.
¿Ideas?
(Y bueno, si la estadística no sirve ¿entonces para qué? La cultura de la cifra, por supuesto)
lunes, noviembre 02, 2009
El Sexo Oral es una ventaja evolutiva
Los chinos pueden cesurar hasta la pornografía escrita en internet, pero la ciencia es ciencia.
Según el Espectador, después de observar unos murciélagos, los vouyeristas chinos encontraron que el sexo oral es una ventaja evolutiva, y no sólo eso
lunes, octubre 26, 2009
El precio del volcán
Ella es un volcán - La Unión
Si aún no se ha escrito un tratado sobre las penurias económicas de los turistas, juro que lo haré yo mismo algún día. Eso de no entender el idioma del que ofrece, y que todo encuentro sea el único, hacen que la palabra confianza pierda sentido, hasta caer en la paranoia del estafado. Aunque se sepa que la clave está en resignarse a sólo uno de los vivos, de manera que este espante a los otros y así disminuir el valor de la estafa, ese proceso de escoger al que ha de abusar de uno puede extenderse a todo el día, cada día, hasta el hastío. La parte más irónica es ese momento en que se ponen las cuentas unas junto a otras, y se revela la incoherencia de los precios que finalmente se pagaron, en moneda, en tiempo o en especie. En fin, a falta de fotos, les presento el viaje de domingo al volcán Taal, que está en medio de un lago y que a su vez contiene un lago, a dos horas al sur de Manila, saliendo por los municipios de Las Piñas y Zapote.
(La conversión a pesos colombianos debe ser más o menos multiplicando por 40)
Jeepney a la estación de MRT - 10 pesos (para saber que es un Jeepney ver aquí)
MRT hasta la estación de buses - 15 pesos (Metro Rail Transit)
Bus Manila-Tagaytay (2 horas) - 78 pesos (por alguna extraña razón el bus tiene un termómetro interno sólo para hacernos saber que estamos a 18 grados mientras afuera debe hacer 30. Estoy seguro que es una conspiración entre las compañías de buses y los almacenes de ropa para hacer a la gente comprar aquella prenda otrora innecesaria: un saco)
Café con dos panes - 18 pesos (¡Pan del verdadero!)
Jeepney hasta donde sale el Jeepney al volcán - 10 pesos
Jeepney al volcán (20 min en bajada) - 45 pesos (Aclaración: muchos de los conductores de jeepney son los hijos bastardos de los distintos tiranos que han asolado estas tierras - españoles, gringos, japoneses, o nativos - y disponen de su vehículo como se les venga en gana, especialmente si no está totalmente repleto. Con esto quiero decir que fueron 30 minutos dentro del Jeepney hasta que se le dio por arrancar, no sin antes advertir que no llevaba todo el cupo así que tocaba pagar 10 pesos más - el precio habitual era 35)
Tricicleta al hotel de confianza - 50 pesos (Que estaba a diez minutos a pie, lo que yo no sabía, pero todo viaje costaba 50, según el conductor)
Sprite - 40 pesos (tarifa de confianza)
Entrada al museo vulcanológico - 0 pesos (A tres kilómetros del hotel de confianza, estos caminados por falta de la anterior)
Triciclo de vuelta al paradero - 0 pesos !!! (Claro, porque el tipo tenía su propio barco que por rentarle salió gratis (?!))
Bote ida y vuelta al volcán - 950 pesos (tarifa igual para 8 como para 1 persona, como es el caso)
Propina al conductor - 50 pesos (Mi gran amigo Alberto, a quién se le dio su parte para espantar a los guías de 300 pesos y a los caballos de 500 pesos, además de recomendarme un restaurante en el pueblo porque almuerzo no hubo - Josephine's a 1 km de la rotonda, desde el cual quedaba más fácil tomar un bus de vuelta a Manila que desde la mismísima rotonda)
Alquiler de sombrero con opción de compra - 50 pesos (totalmente nuevo (?))
Entrada al volcán - 0 pesos!!!! (Valía 50, que mi amigo Alberto iba a pagar por mí, pero que luego de preguntar por el tiquete, resulta que justo se acabaron hoy, pero como yo sólo era uno, me lo dejaron gratis - que afortunado soy)
Derecho a usar el palo por el cual uno se baja y se sube del bote sin mojarse - 20 pesos (Pagados porque el chino buscó por 20 minutos a mi gran amigo Alberto, que estaba jugando basketball quien sabe donde)
Pop-cola del paradero - 10 pesos (ojo, no era la de confianza)
Jeepney de regreso al pueblo (20 min en subida) - 60 pesos (El viaje vale seiscientos pesos, ustedes verán; sólo eramos 8, discusión sin pelea - este un rasgo muy asiático - resolución después 50 minutos de esperar en aquella lata caliente)
Viaje rotonda-restaurante - 0 pesos (Se le pregunto a la tricicleta: ¡60 pesos! 1 Km se camina en unos 15 minutos. Las tres personas encuestadas coincidieron en que el restaurante estaba a 1 kilómetro, pero la distancia entre cada una de ellas era de un kilómetro. Tiempo caminado: 50 min aprox)
Desayuno-almuerzo-comida - 572 pesos (Restaurante de lujo para un tipo sucio, medio barbado, mal vestido y apestoso, y que además tiene cara de nativo. Se exhibió la guía Lonely Planet para despejar las dudas. Cena compuesta por sopa de frutos del mar, kaldereta de una carne que parece sobrebarriga, arroz en ajo, y jugo las cuatro estaciones: mango-piña-naranja-guayaba. El lugar tiene una gran vista, pero ya era de noche)
Jeepney restaurante-rotonda - 7 pesos (Frente al restaurante no pasan buses a Manila, además son las 7 pasadas y los buses se acaban a las 8. Creo que mi gran amigo Alberto ni come en Josephine's ni va a Manila muy seguido)
Bus Tagaytay-Manila (2 horas) - 78 pesos (Sin termómetro. Los pasajeros usan las cortinas para contener el aire acondicionado)
Pai de Coco - 160 pesos (Producto famoso de la región, recomendadísimo, vendido por un señor que se subió al bus - buco pie, buco pie. Caja de cartón arrugada por la humedad, que no era la del ambiente sino la del pai. Resultado: desabrido)
MRT a la Avenida Quezon - 15 pesos
Jeepney al hotel - No Aplica (Por alguna razón no hay jeepneys los domingos a las 10 de la noche. Taxi: 80 pesos)
Verle las piernas a la vecina que no cierra bien la persiana - no tiene precio (ESO es un volcán)
lunes, octubre 19, 2009
El color de la limosna
Después de dos semanas a punta de un jugo artificialmente "pulposo" de mango-naranja, me encontré con una síntesis más placentera de melón, limón y jazmín. ¿Quién habrá descubierto el secreto de tan refrescante combinación? Cómo tantas cosas por acá o fueron los nativos o los chinos, o los mejicanos (?!). Claro, porque Filipinas era una provincia adjunta a Méjico en tiempos de la colonia española, por aquello de que había menos truhanes de por medio. Con el comercio de los galeones que fueron y vinieron por más de un siglo, supongo que mucho pasó de lado a lado.
A propósito: que livianas y prácticas son las cámaras desechables.
viernes, octubre 16, 2009
Cabeza de ratón, Cola de león
Animal life - My Little Lover
Creo que escuhé ese refrán por primera vez cuando pasé de la primaria al bachillerato, repetido una y otra vez por las directivas, quizá para que no nos amilanásemos en la nueva tierra de gigantes que teníamos por segundo hogar. El dicho hace referencia a un hecho del que al parecer no podemos escapar: al inevitable movimiento de la vida, en el que pasar a una fase distinta implica aceptar el yugo de una jerarquía cada vez mayor; mas sin embargo, sólo de esta manera se llega a ser parte de aquella realeza, las ligas mayores, con todo y la posibilidad de convertirse algún día tan siquiera en un pelo de la melena. En todo caso, descontando la existencia de otro animal con una cabeza más prominente - o una cola más prometedora -, me parece que el dicho esconde más de lo que enseña.
El ejemplo que tengo en mente es el de la inserción de las empresas colombianas en los grandes mercados. Aclaro que no se trata a priori de una perorata anti-globalización; es más bien una crítica a la reacción a ella. Es apenas lógico que las empresas, a la medida que crecen y se distinguen en sus oficios, piensen en aventurarse más allá de las fronteras que las vieron nacer. También tiene sentido que en este proceso se triunfe, se perezca, se compren amigos, o se subyuguen a una estructura mayor. Pero, en ese proceso, ¿qué tanto queda de nación en el accionar de la empresa?
Me lo pregunto mientras leo noticias sobre Avianca, o Bavaria, en las que parece asomar una satisfacción pratiotera, como si sus triunfos fuesen los nuestros, como si esas compañías fuesen la cabeza de la larga cola de colombianos. Sí claro, todo éxito es bien recibido, y si en algún momento esto llega a representar un trato preferencial para nuestros nacionales, pues aún mejor. No se trata de envidia, ni mucho menos. Sólo me cuestiono porqué he de emocionarme ante dichas noticias. El rugido del león no tiene porque hacerle gracia a la ratonera.
La cosa toma un tinte más preocupante cuando las empresas tienen un impacto importante en la opinión pública. Una cosa es que nos amarremos a consumir ciertas marcas, y otra cosa es que se afecten los canales por los que fluye la información. No me voy a referir al triste caso de Claudia López y el Tiempo esta semana que pasó, porque ya suficiente gente ha opinado al respecto. Pero no ha dejado de llamarme la atención que se mantenga en línea la noticia del premio planeta de novela, uno de tantos, pero del único que nos enteramos. Ni siquiera una nota para dejar claro las relaciones entre el diario y la compañía, como si pasa por ejemplo con The Economist, que también publica libros y también los cubre, pero siempre dejando en claro la existencia del vínculo. Esos rincones tan dejados hasta de las malas lenguas, como la industria editorial, son reflejos más claros del problema. En un país con tan pocas noticias literarias, nos toca conformarnos con lo que quieran vendernos. No se puede olvidar que las buenas intenciones de las compañías están supeditadas a sus utilidades.
La cola de león no vive ya de queso.