martes, enero 13, 2009
La Foto del Siglo
martes, enero 06, 2009
2.690 muertos en accidentes absurdos se registraron durante 2008, 7 casos diarios en promedio
Empezamos el año del buey como toca, con las pezuñas, con brío.
¿Cuáles serán los accidentes absurdos?
¿Cuál el criterio de clasificación?
¿Se llevan listas separadas de victimas según la absurdidad del accidente?
Sería bueno echarle un ojo al criterio, podría ayudar a clasificar titulares.
panÓptiko
P.D. Resultó que la columna es tanto y más de lo que me esperaba. Acá las respuestas a mis inquietudes:
Un accidente absurdo es, desde la perspectiva más general, todo accidente que no sea de tránsito, aunque en varios lugares de la columna se les asocia casi exclusivamente con los accidentes caseros.
De acuerdo con la columna, es absurdo caerse desde una gran altura, mas en el caso de los ancianos
hay una sutil diferencia: los mayores mueren o salen gravemente afectados porque se caen desde su propia alturaEso de caerse de su propia altura es de las cosas más sorprendentes que he escuchados
Lo segundo más absurdo es ahogarse, ya sea por atragantamiento (sic) o sumergirse en un líquido. Tal vez para reforzar la idea de la absurdidad, se incluye el caso de una niña que cayó en una olla de consomé.
La absurdo también es una cuestión de género, porque son los hombres los que más hacen cosas absurdas. Sin embargo, dentro de los lugares más peligrosos del hogar aparecen las cocinas - ese espacio inhóspito - lo que no concuerda con la cultura tradicional.
La sección sobre los mayores - auque la verdad todo está mezclado, y uno no sabe si están hablando de muertos, heridos, viejos, viejas, niños - es para enmarcar:
En el caso de las personas de la tercera edad, dice Medicina Legal, influye profundamente el interés que tienen por sentirse útiles a pesar de que algunas de esas actividades los pongan en riesgo.(Ahí debe estar el problema del país, que sólo hasta viejo se siente interés por ser útil)
Ellos, dicen los que conocen el tema, insisten en realizar actividades como arreglar tejas o cuadrar antenas en los techos y así se anotan en la lista de víctimas de accidentes fatales.¿Y quiénes son los que conocen de tema? ¿No era que se caían desde su propia altura?
Sorpresa: los accidentes caseros, que en su mayoría afectan a los hombres, suceden en mayor proporción los fines de semana.
Bueno, por lo demás los consejos de protección están de rechupete, sobre todo el de:
Controle permanentemente las actividades de los menores, en especial, cuando están usando juguetes fáciles de tragar o están cerca a medicamentos.Este, ahora sí, parece un reflejo de la mentalidad de la patria: hay que controlar al niño, en lugar de levantar las medicinas, estas parecen empotradas.
El último arranque de absurdidad está en el tono alarmista-indignado de los profesionales, que salen a salvaguardar la seguridad de la población con con volantes para los estratos 1 y 2. Esto mientras que añaden que lo del hijo de Jhon Travolta posiblemente fue un accidente absurdo en la bañera. Se quedará esperando el volante.
(Fíjense que en ningún momento se se caracterizó que los accidentes estuviesen relacionados con el estrato de las víctimas. Pero claro, ya sabemos quienes son los absurdos...)
En fin,
lunes, enero 05, 2009
Brille el nuevo año con luz propia
Hacia el trece de diciembre la avenida Jozenji, la más septentrional de las que comprenden el centro de Sendai, se prende en las noches para animar la crudeza del invierno. Los árboles del corredor vial de tal vez un kilómetro de distancia, que tres cuartas partes del año pasan entre el verde y el amarillo, por dos semanas se ven colmados de lucecitas para colorear las noches, cuando estas son más largas. El resultado es un agradable y emotivo paisaje de fin de año, atestado a reventar de locales y turistas.
La iluminación es ya una institución de la ciudad, y con el tiempo se han ampliado y sofisticado sus características. No sólo comprende la avenida Jozenji, sino que también las plazas de la alcaldía y el parque frente a la gobernación, ambos justo al este de la vía, se adornan en luces multicolor, y se prestan para las ventas callejeras de comidas, bebidas, dulces y chucherías. Al extremo oeste, una vieja locomotora a vapor que sirve de juguete a los niños también resplandece abigarrada. Además, dado que aunque todos querríamos estar preentes en la inauguración, esto es a todas luces imposible, cada cierto tiempo todo vuelve a la oscuridad habitual por una media hora, para así regalarle a todos un poco de la magia del encendido.
Acompañantes tradicionales y modernos salen al paso de la iluminación. Las ventas de papa asada se distinguen desde lejos por el constante pitar de la olla a vapor en que se cuecen desde tiempos immemoriables. Claro está que en los carros de papas más moderno, con un sistema más eficiente de cocción, mediante un altavoz y la grabación del pitido mantienen vivo el ícono sonoro de su existencia. La avenida Jozenji es cruzada hacia la mitad de su recorrido por la avenida Kokubuncho, dónde se ubica la zona rosa de la ciudad. Así que por momentos las luces propias de sus hermosas habitantes se asoman y resuenan con el paisaje, arrastrando a más de uno hacia sus puertas, donde es muy probable que se les vayan las luces.
También está la camioneta cuatro por cuatro conducida por un santa clouss degado, iluminada como requiere la ocasión, desde la que grita vitores en algún lenguaje oscuro, que se confunde con la música de villancicos anglo-sajones. Hay triciclos aerodinámicos, maniobrados por émulos de alguno de los rangers de moda, que ofrecen a niños, jóvenes, adultos o ancianos, la oportunidad de dar un paseo mágico entre los árboles, cambiando la turba de gente por el trancón de carros. Claro que hay momentos en que los rangers hacen gala de sus superpoderes y meten sus triciclos por los andenes, esquivando peatones y cerrando coches, no por combatir algún temible enemigo, sino por alcanzar la meta de clientes.
Este año instalaron un pista de patinaje para que la gente se despabilase un poco. La entrada era gratis pero el alquiler de los patines tenía un módico coste. Al parecer la demanda sobrepasó la capacidad del escenario, y desde afuera no se veía mucho hacia donde podían moverse los deportistas y curiosos que se lanzaban al hielo. Sin embargo se movían, en otra muestra cotidiana de coordinación nacional. También se habilitó desde el año pasado el segundo piso descapotado de un bus para ofrecer una ronda de lujo. Por una no tan módica suma, los dichosos pasajeros podían observar el evento unos cuatro metros más cerca de las estrellas. El capricho parecer estar muy en boga entre los buscadores de patrones escondidos en las geometrías forestales, entre los adictos al detalle y los que adolecen de fuertes defectos visuales. Pero aún resta por constatar si los trancones de ida y de venida, en el frío decembrino, no destiñen el recuerdo.
No es ajeno el espectáculo a los agüeros. Dicen las malas lenguas que quien va con su pareja a ver el peyento - que así se conoce, derivado del inglés pageant - de seguro termina. Pero dice Hiroko, una experta en el tema, que dado que las personas van sin falta a ver las iluminaciones cada año incluso antes de empezar a tener parejas, y que la persona promedio (?) tiene varias relaciones sentimentales antes de casarse, es natural que el número de parejas que terminan después del peyento sea mucho mayor que el número de parejas que continuen (¡se podría decir lo mismo de Monserrate!). Si se le suma lo compremetedor de las fechas - regalo de navidad y visita a los padres de año nuevo, lo que en Japón puede casi que equipararse a promesa de matrimonio - y la cercanía del San Valentín - temporada oficial para una nueva relación - la teoría coje más fuerza. Como puede verse, la iluminación da incluso para profundos análisis socológicos.
Un último detalle de crueldad corona el espectáculo máximo del fin de año sendaireño, que congrega a habitantes de toda la región noreste, Tokio incluida, y que reafirma su condición de metropolis japonesa. Quizá no sea crueldad sino fría racionalidad económica. Incluso puede haber un profundo sentido filosófico de oriente, que escapa a los ímpetus festivos del resto de mortales. El caso es que toda la magia, todo el candor, toda esta euforia de luces, minifaldas, risas y colores, se apaga súbita e irreversiblemente, el 31 de diciembre a las doce cero cero.
Brille el nuevo año con luz propia,
panÓptiko
P.D. Feliz cumpleaños, bella Bibi
miércoles, diciembre 31, 2008
Jóvenes que prometen virginidad practican sexo tanto como los que olvidan la promesa
Esta entelequia del Tiempo del 30 de diciembre ofrece un broche de oro para este ano.
Primero, aclara de una vez por todas que la virginidad es algo que se promete, o sea, algo que se obliga a hacer, decir o dar. Esta cosificación es importante, puesto que la virginidad, en principio intangible (?), con el acto verbal de prometerla se hace canjeable, transable, se vuelve casi un bien externo.
Ahora luego, el titular va más allá y afirma que la promesa es inata, una condición pre-configurada en el hardware humano, ya que las conductas posibles respecto a la "promesa de virginidad" son cumplirla, no cumplirla u olvidarla. No se considera un escenario en el que la promesa nunca haya existido. como este escenario es totalmente factible, podría decirse entonces que existe cierto aire radical en el enunciado, conservador, que se cierra a ver la sociedad en monocromático.
Lo que el titular deja en un limbo, un tema de particular importancia, es si esta promesa es posible de ser hecha multiples veces por el mismo jóven. En otras palabras, si la virginidad es un constructo social más que una condición biológica. La palabra 'tanto' es ambigua en este sentido, porque al discriminar los dos grupos en torno a la promesa, deja abierta la posibilidad a que el grupo de los que prometen mantenga su población constante aún cuando falten a su promesa, pudiendo prometer de nuevo. Puede ser también, no un constructo social, sino un re-constructo quirurgico. Casos se han visto.
Feliz año para todos. Que cumplan sus promesas,
panÓptiko
P.D. Ahora que leí el artículo - basado en un paper de la revista Pediatrics -, encuentro esta última frase esclarecedora: "...casi todos los que prometieron virginidad consideran que ése fue un voto que no tenían obligatoriamente que cumplir".
Allá ustedes...
lunes, diciembre 29, 2008
No tengo sombrilla (傘がない、1972)
El sentir de una generación
"En las ciudades
los jóvenes
suicidas
están en aumento"
en el periódico
de esta mañana
en una rincón
apareció escrito.
Sin embargo
el problema es
la lluvia de hoy
no tengo sombrilla.
Debo ir
a encontrarte debo ir
a tu lugar debo ir
mojarme en la lluvia.
Un lluvia helada
hoy me cala el corazón
nada distinto a ti
puedo pensar
¿será
esto bueno?
En la televisión
sobre los problemas
del futuro
de nuestro país
alguien
con cara
seria
habla.
Sin embargo,
el problema es
la lluvia de hoy
no tengo sombrilla.
Debo ir
a encontrarte debo ir
a tu lugar debo ir
mojarme en la lluvia.
Un lluvia helada
hoy me cae en los ojos
nada distinto a ti
puedo pensar
¿será
esto bueno?
Debo ir
a encontrarte debo ir
a tu lugar debo ir
mojarme en la lluvia.
Debo ir
a encontrarte debo ir
a tu lugar debo ir
en medio de la lluvia.
Debo ir
a encontrarte debo ir
mojándome en la lluvia debo ir
no tengo sombrilla.
Versión unplugged - antes de que existieran los unpluggeds (todo un visionario, Yousui Inoue)
domingo, diciembre 28, 2008
Los adolescentes que no desayunan tienden a tener sexo más pronto
Está interesante noticia de la prensa japonesa es una gran oportunidad para entender la diferencia entre correlación y causalidad. No se trata de una enzima que generamos al desayunar que aplaca el ímpetu libidinoso de los jóvenes, ni de una afectación del ciclo hormonal - eso sería causalidad. Lo que dice el reportaje es que la gente que siempre desayuna en general lleva vidas más equilibradas, lo que los hace menos proclives a los desenfrenos - eso es una correlación.
Lo interesante es que al lector lo atrapa la causalidad - que es de humanos - mientras que aquello de la correlación puede que le tenga sin cuidado, sea menos llamativo, o que nunca lo entienda - lo que es de 'científicos'. Tal vez suene pedante, pero esto es un común denominador en la política, dónde seguro saldría alguien a resolver los problemas de sexualidad juvenil dando desayunos en los colegios.
Comiendo tres veces al día,
panÓptiko
martes, diciembre 23, 2008
Explosiones de medianía
Según un artículo en la revista Vida Más Inteligente, estamos entrando a una etapa en la que más y más gente consume bienes culturales considerados de mayor elaboración o calidad. Día a día es más común encontrar gente que igual escucha hip-hop como opera en sus ay-podos. Clubes de judocas que escuchan la versión en audio-libro del Ulises de Joyce. Pensaría uno que se tratan de cuestiones del primer mundo, pero en el artículo se mencionan los festivales Hay, y sus versiones en Cartagena, Nairobi y Beirut, así que en de alguna manera también toca a los países en desarrollo.
Otra cara, no incluida en el artículo, son las expresiones populares estilizadas, que incluso incluyen íconos de la cultura convencional. Como el vallenato de la Mona Lisa, o las letras elaboradas de Calle 13. El artículo de marras le da especial relevancia al acceso a la educación, pero parece dar por descontado el simple acceso a la información y a las tecnologías audio visuales. Un simple careo por you-tube podría ser bastante ilustrativo. El punto medieval de todo este asunto es que - como reconoce el articulista - el consumo no siempre implica mayor calidad, sino que se abren las puertas a una re-interpretación salvaje de los grandes hitos.
Hasta que la infraestructura que logró la modernidad se sature, la medianía reinará.
miércoles, diciembre 17, 2008
Tiempo para re-sorprenderse
Además de caer en cuenta sobre que montón de cosas ha logrado la humanidad, también vendría bien replantearse que nos hace falta y que no.
panÓptiko
domingo, diciembre 14, 2008
La delgada línea de pelo
El estudio no es algo que esté hecho para los humanos. Lo académico es la ilusión de una humanidad que no somos. Perdón por ser tan categórico pero se me hace que un poco de sinceridad cruda hace falta en este tema. Las pruebas están en cualquier lado, pero son más fáciles de apreciar en el primer mundo. Gracias a la tecnología, a una mayor cantidad de gente nos es posible acceder a las charlas que los grandes profesores dan en las más renombradas instituciones, y se da uno cuenta de que son charlas cortas, llenas de animosidades al rededor de unos pocos puntos claves. Los extensos papers, los libros, las hojas de cálculo, todos quedan a un lado para el examen personal, si es que las muchas obligaciones dejan tiempo para ello. Y aún así, si se molesta uno en observar el público en medio de una explicación, es fácil ver cuanta gente está desconectada, escribiendo algo más, o con la mirada perdida. Según las habilidades del expositor, la atención dura entre unos segundos y algunos minutos. Luego empieza uno a rascase la cabeza, otro se saca algo de la orejas, aqueste se urga la nariz, cuando no es que una ola de sueño empieza a barrer el recinto. En las conferencias, los optimismistas nos turnamos el podio para que todos tengan su merecido descanzo y, durante la merienda, el almuerzo o la cena, compartimos impresiones sobre el título de las presentaciones de los demás, y se estrechan relaciones para trabajos conjuntos que luego justificaran el sueldo y uno que otro viaje adicional. Una delgada línea de pelo nos separa del animal interno, que no se hace esperar cuando las cosas se ponen ligeramente densas, porque cada académico con su trabajo es como un poeta del montón pero sin siquiera la básica rima consonante. Prohibitivamente íntimos e inescrutables. Por eso los mejores académicos son los que no se toman muy en serio y se preocupan más por la humanidad del resto de los mortales que lo acompañan. En últimas eso es lo que queda al final del día.
Los postres en Malasia son muy ricos.
panÓptiko
martes, diciembre 09, 2008
Un bonito pensamiento
Mi estimada amiga Chen regresó a su natal China después de acabar su doctorado en la facultad de ingeniería ahora en noviembre. Luego de intentar varias veces salir a comer antes de su regreso, nos tocó conformarnos con un café y unas galletas en el comedor de la universidad. Chen sólo vino por un año para terminar su disertación sobre consumos energéticos en diseño arquitectónico, y ese tiempo vivió en un apartamento de las residencias universitarias, justo encima del mío. De ahí que yo supiera cuando entraba o salía y, luego de coincidir varia veces en el transporte público, terminara por invitarla a salir a comer. Tomando el café recordamos todas esas cosas, charlamos también del futuro y de los planes de cada uno. Antes de separarnos, le pregunté porque había estado tan ocupada en esos últimos días en Japón. Me contestó que había tenido que ir a Tokio, a una fiesta donde le presentaron a un premio Nobel. ¡Un premio Nobel! Wow, ¿Nobel en qué? Le pregunté. Ella dudó. En el Nobel de nuestro campo, dijo aún pensativa. ¿El de física? ¿O quizá el de química? Este año hubo laureados japoneses en ambas ramas, así que era bastante posible. ¡No, no! El otro, el de nuestra rama... pensamos juntos, pero a mí no se me ocurría nada... El del año pasado, el de Paz, por fin dijo con una sonrisa. Se refería al IPCC y el trabajo en cambio climático. Comentamos un poco la experiencia y al rato nos depedimos, por quién sabe cuanto tiempo. Algún día querría agradecerle la buena energía que me dejó.
Papa's podri'an perder a sus hijos por dejar que se quemen con po'lvora
Claro, depende de la gravedad de la quemadura.
sábado, diciembre 06, 2008
Malayos (I)
Esta mañana tome un taxi hasta el instituto donde asisto a una conferencia internacional en Kuala Lumpur. El conductor era un sujeto de mediana edad, hindi, de bigote espeso y punto rojo en la frente. Mientras intentaba entender el mapa que había garrapateado en una hoja del hotel, me fijé en una calcomanía en la ventana del pasajero. En ella aparecía el símbolo global del prohibido junto a las siluetas de las caras de un hombre y una mujer. Al lado una leyenda en lo que debía ser malayo. Le pregunté lo que significaba y el emprendió a quejarse de los jóvenes estudiantes de hoy en día, que se suben a su taxi a darse besos, lo cual le molesta en alto grado. Yo le sonrío y me doy vuelta para ver una vez más las grandes torres mientras salimos de la zona de Ampang. Unos minutos después, ya detenidos en la congestión de la mañana, me pregunta por mi país de origen, por mis planes en la ciudad y mi fecha de regreso. Después de negarme a utilizar sus servicios para volver al aeropuerto, alabo la belleza de la ciudad esperando cambiar el tema y relajar el ambiente. El taxista coincide con mi opinión, especialmente en lo que respecta a las mujeres. Una vez, me dice, un pasajero árabe le pidió que le consiguiera tres mujeres, una malaya, una china y una hindi, sin importar el precio. El hombre hizo su tarea y al llevar de vuelta a la mujer hindi le preguntó por el cliente, a lo que, acto seguido, señaló una parte de su antebrazo cercana al codo, muerto de risa. Se detuvo tres cuadras antes de mi destino porque la vía estaba en obra, agradeció mi conversación, que de seguro le traería buena suerte por ser el primer pasajero de la mañana, y me cobró el triple de lo que me habían cobrado el día anterior. Miré el taximetro por segunda vez en la carrera - me había fijado de que lo prendiera - y le alargué todo mi dinero. No vio problema a que faltara unos ringgits y siguió contento su camino. Yo me apresuré entre el tráfico, la nueva autopista en construcción y el calor húmedo de cada día. Apretando en el otro bolsillo el resto de todo mi dinero me pregunté donde estaba el truco.
panÓptiko
jueves, noviembre 20, 2008
El estado del arte
Estos dos titulares del día de hoy en el Tiempo lo dicen todo:
Policía retiró obra de arte de vía pública porque la confundió con desechos
Ladrón deshace escultura de alambre para venderla como chatarra
Como suelo decir: tal y como está el arte hoy en día, no distinguiría una belleza escultural al verla.
panÓptiko
UFOs 'definitely exist,' Machimura asserts
Antes de la tempestad, en diciembre de 2007, el congreso japonés ya presagiaban la debacle.
Tokyo, we have a problem,
panÓptiko
Agresividad es mayor con el estómago vacío, aseguran científicos de la Universidad de Cambridge
Una perla del archivo, segura candidata al premio Nobel.
pan
Óptiko
martes, noviembre 18, 2008
La Maldición de la Virreyna
Una canción odiosa
Siempre será mil veces mejor que tu novio te diga "Mi Primera Princesa".
panO'ptiko
sábado, noviembre 15, 2008
Un Bien Entendido
Hace poco más de un año, a un gran amigo de esta casa el deficiente servicio de una oficina de nuestro gobierno le jugó una mala pasada. Cuando consultó en la página de Internet leyó, como aún puede hacerse, que los colombianos no necesitan visa para ir a Malasia. Este se fue confiado - ¿quién no? - y, bueno, en Hong Kong lo devolvieron.
Ahora que se presentó la oportunidad de ir por cuestiones de trabajo, el siguiente sello en el pasaporte deja muy en claro la razón del retroceso.
Pensé que nunca iba a decir esto, pero:
¿otro triunfo de la lucha anti-drogas?
Volviendo en sí del trance político,
panÓptiko
P.D. No deja de parecerme curioso que tengan un sello para la advertencia. ¿Qué tanto lo usaran? Que sea de un color diferente de la visa (en azul) sugiere que es de uso selectivo...
re-cOnectado
Un gran contrabajista y una mala cámara
Lamento no haber avisado que me quedaba sin conexión por unas semanas - hasta hoy. Gracias a todos los que enviaron mensajes preguntando por las razones del silencio, o ideas para nuevos posts. La verdad estaba escribiendo algo más elaborado para mi regreso este semestre al blog, pero después de varias horas infructuosas, decidí dejarles este saludo primero.
Ya nos vemos,
panÓptiko
P.S. El del video es el viejito japonés más cool que he visto en mi vida. Una leyenda viva del Jazz japonés, me dijeron, pero no recuerdo el nombre...
viernes, octubre 10, 2008
no es la culpa de Nadie sino mía
por Nina Simone
no es la culpa de Nadie sino mía
no es la culpa de Nadie sino mía
Si muero y mi alma se pierde
no es la culpa de Nadie sino mía
Dije, "tuve una madre que podía rezar
tuve una madre que podía rezar"
Si muero y mi alma se pierde
no es la culpa de Nadie sino mía (yeah)
toda mía, toda mía, yeah ahora...
... yeah ahora
tuve una madre que podía cantar
tuve una madre que podía cantar
Si muero y mi alma se pierde
la Culpa no es de nadie sino mía
no es la culpa de Nadie sino mía
no es la culpa de Nadie sino mía
Si muero y mi alma se pierde ahora
Si Muero Y MI alma se pierde ahora
SI MUERO y MI ALMA se pierde ahora
SI MUERO y MI ALMA SE PIERDE
no es la culpa de Nadie sino mía
jueves, octubre 02, 2008
Dolor por la escasez de morfina en el Valle del Cauca
El tradicional periódico colombiano no sólo comete errores cómicos.
También puede ser deliberadamente cruel.
De vuelta al trabajo
(un poco perturbado)
panOptiko
